Poniendo como cliente ficticio a la nueva marca de cerveza artesanal Morris, Disueño desarrolla un manual de identidad corporativa para ésta, entre el que figura una propuesta de diseño para la gráfica de la marca en una lata de cerveza estándar.
El diseño de toda la identidad de la marca se basa en los conocidos dibujos animados Lucky Luke, haciéndoles homenaje pues su creador se apellidaba Morris, creando así una conexión entre ambos (apellido del autor y nombre de la cerveza en cuestión). Los colores corporativos y los elementos compositivos (sombrero, brizna de trigo y estrella) fueron extraídos del protagonista de la serie de dibujos. También la tipografía empleada para el logotipo busca asemejarse a las clásicas tipografías del lejano oeste, que pueden verse, por ejemplo, en un cartel de "se busca, vivo o muerto".
El diseño se ha realizado con el programa Adobe Illustrator CS4.