A modo de proyecto personal, Disueño realiza un fotomontaje surrealista de temática libre mediante el uso del collage con el programa Adobe Photoshop CS6:
En la propuesta aparecen un conjunto de cinco bolas de cristal transparente sujetadas a la nada, expuestas sobre un paisaje de mar y nubes. Cada una de estas bolas contiene un “otro mundo” que vive dentro de ellas, partiendo del concepto de “el Planeta Tierra” que guarda vida en el interior de su forma esférica.
Estos mundos los protagonizan elementos y seres vivos de gran diferencia de tamaño entre ellos, a fin de crear contraste en el acabado visual. De esta forma, tenemos una bola con un gran castillo entre las montañas, otra con una familia de elefantes, y otras tres con un avión, un bebé durmiendo y un pequeño pececito.
La disposición de estos elementos dentro de cada bola no es casual, se ha querido hacer referencia al orden espacial en el que se encontrarían dentro de nuestra realidad lógica y sus leyendas creativas para situarlos. De esta manera, encontramos a nivel del mar el pequeño pez, a la altura de su hábitat natural (sin entrar a valorar que el pez que hemos usado para la pieza es de raza doméstica, pues se usa como representativo de todas las razas de pez que existen), a continuación viene la imagen de la familia de elefantes, que viven a nivel de tierra, seguidos por el castillo situado en las altas montañas, y el bebé y el avión en la parte más alta, el cielo. Se ha puesto al bebé en esa posición basándome en el cuento clásico para los niños en los que se les dice que los bebés nacen en el cielo y son bajados a la tierra gracias a las cigüeñas.
Tampoco es casual el tamaño otorgado a cada bola, se ha querido darle mayor grandeza a las bolas cuyas imágenes contenedoras tenían un mayor grado de detalles visuales. De esta forma, El castillo resulta el “otro mundo” de mayor tamaño, seguido de los tres elefantes.
La tercera bola de mayor tamaño es la que contiene la imagen del pez, y en este caso, no es por su alto nivel de detalles, sino porque se le ha querido otorgar protagonismo cromático, que contraste y rompa con el tono apagado y más bien grisáceo del resto de la composición, basado en los referentes que se pueden ver en la carpeta adjunta “Referentes”, y utilizado ya que, a mi parecer, ayuda a que el resultado visual sea misterioso, confuso y extraño, sentimientos que suelen despertar al contemplar una pieza surrealista.
El orden compositivo de las cinco bolas forma una estructura en la que la bola más grande (la del castillo) resulta la estructura central situada en la parte superior-derecha de la pieza, y las otras cuatro encajan sobre su alrededor izquierdo, creando el efecto de una curva que la rodea. Como efecto óptico, para terminar de cerrar dicha curva se ha añadido un pequeño elemento al final de ésta, que es un barco navegando mar adentro, que aparece de color blanco en harmonía al resto de la composición, y sin ánimo de dotarle de más protagonismo que las propias bolas o el fondo.